Aprendizaje académico
Poema sobre lo que aprendí en la escuela.
para Fátima.
Escrito originalmente en enero en el taller No Eres Un Cuerpo de Amanda Escalante.

Aprendizaje académico
A la escuela fui a aprender, y ahí fue que aprendí a rechazar a mi cuerpo.
Ahí fue que aprendí que era la más alta del grupo, y que por ello debía irme al último de la fila.
En la escuela aprendí que treinta kilos son bastantes para una niña de primaria.
Que el fuego labial parecía una araña.
Que tener pelos en las piernas y en el bigote era un asco.
A la escuela se va a aprender, y ahí aprendí que en una lucha entre mi palabra y la suya, siempre ganaba la suya.
Que el abuso no se castiga, pero sí el defenderse de tal abuso.
Que si alguien me hacía algo malo y decía que no lo hizo, entonces no lo hizo.
Que si alguien decía que yo hice algo malo, aunque no hubiera evidencia, testigo o motivo, entonces sí lo hice.
En la escuela aprendí que jugar al papá y a la mamá no existía, pero que si lo hizo, entonces lo malo venía a quien ponían a jugar a ser la mamá.
Aprendí, a los nueve años, que si te pateaban en el piso por ser gorda, tenías que ir con la nutrióloga.
Que si me aventaban por las escaleras y caía frente a la dirección, aprendí que eso no contaba como prueba de Educación Física.
Ahí mismo, aprendí, de la directora, que a esos niños los había puesto Dios en su camino.
Y aprendí que entonces, a mí, me puso el diablo.